Quinto Rio: Quimsacocha y la historia de defensa del agua en Cuenca
Durante casi medio siglo, Cuenca y la provincia del Azuay han construido una historia de movilización en defensa del agua. Lo que comenzó como una preocupación de comunidades campesinas frente a las amenazas sobre sus fuentes hídricas fue creciendo hasta convertirse en una causa provincial.
Las protestas contra la minería, la organización de las juntas de agua, el trabajo de las comunidades y la academia, así como las consultas populares, fueron consolidando una conciencia colectiva sobre la importancia de los páramos y las cuencas altas.
El papel de las mujeres en la defensa del agua
En este proceso, las mujeres han tenido un papel fundamental. Han participado en asambleas, movilizaciones y en la defensa cotidiana de los territorios donde nacen y se almacenan las fuentes de agua.
Miriam Chuchuca y la defensa de Quimsacocha
Miriam Chuchuca, presidenta de la comunidad San Pedro de Escaleras, en la parroquia Victoria del Portete, al sur de Cuenca, conoce esta historia desde sus primeros capítulos.
Recuerda que la defensa de Quimsacocha surgió de una necesidad concreta porque, según explica, “el agua es la base fundamental”. Por ello, asegura que la oposición a la minería se mantiene después de décadas de movilización.
Chuchuca recuerda también algunos de los momentos más difíciles, especialmente durante las protestas ocurridas durante el gobierno de Rafael Correa. Según su testimonio, las comunidades enfrentaron una fuerte presencia policial y militar. Hubo personas detenidas y manifestantes heridos.
Mujeres, jóvenes y adultos mayores participaron en aquellas jornadas. La experiencia, lejos de desarticular la organización comunitaria, reforzó su decisión de continuar con la defensa del territorio y de las fuentes hídricas.