MOVIMIENTO JUVENIL PIONEROS
- hace 4 días
- 3 min de lectura

50 años en el corazón de San Bartolo, barrio popular del sur de Quito - Ecuador.
Eternos soñadores, cargados de utopías, decenas de adolescentes, en su mayoría migrantes de provincias de la sierra y la costa ecuatoriana, nos encontramos en la naciente ciudadela de los militares, la German Ávila Saa, por allá en los años sesenta del siglo pasado. No fue una coincidencia, a nuestros padres, algunos milicos activos de bajo rango y otros civiles arrendatarios les unía el entorno social, la pobreza y la falta de trabajo.
La nueva “ciudadela” nos acogía por la fuerza de las circunstancias, eran casas de cemento al fin, a medio terminar con un pequeño parque que con su canchita de futbol se convirtió en el contento de los guambras recién llegados. No había agua potable ni luz eléctrica, las calles empedradas, la línea del tren que agonizaba y una quebrada un tanto limpia aun.
Y si, ahí mismo nacimos Los Pioneros, el grupo juvenil, aunque su verdadero génesis puede ser ese pequeño grupo de niños que con tachos de basura y tapas de olla de la cocina simulábamos ser la banda que animaba las novenas de navidad o los cracs que no parábamos de jugar futbol sin importar la hora, el sol ni la lluvia.
Fue justamente en ese pequeño potrero de la Germán Ávila, cuando una noche de verano, por allá en el año de mil novecientos setenta y seis que, mientras jugábamos casi a oscuras o a la luz de la luna, se escuchó un murmullo que anunciaba que ahí mismo estaba el nuevo “cura” de la Parroquia, curiosos paramos de jugar para enterarnos de la novedad y nadie podía creer que ese joven simpático con poncho y bufanda era un “cura”, contaba chistes, cantaba y hasta intentaba jugar el futbol; nos cayo bien, era el Padre Laurentino Fernández.
Por invitación de este “cura” nacido en España en la época de Franco, muchos jóvenes empezamos a reunirnos los domingos en la parroquia.
Pronto Lauren nos presentó a otro sacerdote, un poquito más serio pero muy empático con los jóvenes, el párroco Román Malgiarita.

Con ellos, el mundo empezó a cambiar para nosotros, formamos varios grupos juveniles: Los Pioneros, Nuevo Amanecer, Juventus Consciente, etc.
Fueron innumerables las reuniones de trabajo y reflexión, convivencias, talleres de música, teatro, danza, pintura, elaboración de carteleras, periódicos murales, mucha sana diversión y entretenimiento.
Surgió entonces la urgencia de formar un movimiento juvenil como respuesta colectiva al descontento social, la crisis económica, política y cultural de la dictadura militar, buscando como jóvenes nuestra propia identidad fuera del control de la familia, la escuela y el Estado, y bien claro lo teníamos, queríamos a la luz del evangelio ser fermento para cambiar las estructuras económicas y políticas para generar equidad y justicia social.
Con el paso del tiempo, la crisis propia de la convivencia y la persecución política, Pioneros se convirtió en el Movimiento Juvenil, con acciones de trabajo concretas: Grupo de música, equipo de futbol, edición del periódico “El Pioneros”, grupo de teatro y danza, edición de la misa juvenil, acción política, enlaces juveniles a nivel nacional e internacional y la administración de nuestra sede social en los bajos de la Iglesia de San Bartolo.
Román y Lauren fueron un referente en este proceso, la teología de la liberación nos ayudo a entender el mundo en que vivimos. La homilía de nuestras misas juveniles, tenía previa preparación y reflexión, porque entendimos la necesidad de hablar con el pueblo, escucharnos, mirarnos, dialogar, porque todos somos pueblo, aprender a dar y recibir y decir la verdad, algo que los gobernantes, los que ejercen el poder, aún no han entendido.
Al paso de estas cinco décadas la lógica de todo proceso juvenil se impuso, algunos compañeros y compañeras ya no están con nosotros, la mayoría somos abuelos, algunos como yo, sin querer queriendo migramos al exterior, nuestros lideres también se mudaron, hoy solo se mantiene la actividad deportiva en la Liga Barrial San Bartolo, en varias categorías , donde ciento de jóvenes, niños, niñas y adultos defiende nuestra camiseta gracias al cariño y trabajo constante de los compañeros Franklin Toapanta y Roberto Hernández.
Pero estoy o estamos seguros, de que cada uno de esos jóvenes soñadores, hoy adultos mayores, en el lugar que se encuentren, seguirán haciendo de la música, el deporte, el arte y el trabajo comunitario, una práctica ideal para generar el cambio social.
Al cumplir nuestro Movimiento cincuenta años y saludar a esos miles de jóvenes que fueron y son parte de Pioneros es halagador, pero vale mencionar a esos guambras que dieron luz y acompañaron este proceso: Patricio S. Patricio C, Pedro, Luis, Richard, Jaime, Janeth, Katia, Carmen J, Estalin, Fausto +, Edison+, Ignacio, Marcelo, Alfonso +, Neptali, Freddy, Hugo, Omar, Eduardo, Roberto, Edwin, Laurent, Román. HLVS
Por: Edwin Juka M
Agosto 08 2026
.png)



Comentarios